El Concejo atrasa: tratan Ordenanza que facilita el tabaquismo

El Concejo Deliberante santarroseño se encuentra a las puertas de aprobar una Ordenanza que implicará un retroceso en las políticas sanitarias, al habilitar espacios públicos para fumar.

Bajo pretexto de que  “la Constitución Nacional, en su artículo 16, pregona en su interpretación amplia igualdad de situaciones para los habitantes de nuestra nación, sin exclusión de ninguna índole”, la Comisión  de Administrativa y Reglamentaciones, que preside la concejala de Cambiemos María Ibarguren, sacó despacho favorable para que se pueda “fumar en los patios de las confiterías bailables, si cuentan con una superficie de 100 m2 y con trampa de sonido”, según publica el Diario de La Pampa.

Los ediles se pusieron a contramano de todas las políticas públicas de salud que promueven prohibiciones y restricciones para fumadores, con el obvio objetivo de que dejen de serlo. Sirva de ejemplo que en los últimos años se ha legislado la prohibición de publicidad de cigarrillos en kioscos, por lo tanto quien entre hoy a un comercio de este tipo podrá percatarse de su inexistencia.

Lo más probable es que los concejales no hayan consultado con autoridades sanitarias antes de redactar el proyecto. De hacerlo, seguramente los entendidos en la materia les hubieran explicado que, merced a las políticas desarrolladas, La Pampa es una de las provincias donde ha venido disminuyendo en forma sostenida el consumo de tabaco, según consta en las mediciones de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo.

La importancia de bajar el tabaquismo, que no es otra cosa que una adicción, también disminuyen las probabilidades de sufrir patologías como cáncer de pulmón y afecciones respiratorias, entre otras enfermedades.

En los últimos años se ha restringido tanto la habilitación de fumar en lugares públicos, que en el Congreso de la Nación hasta hay iniciativas que tienden a prohibir la práctica en plazas.

No es de extrañar que la autora del proyecto sea del frente Cambiemos. Es justamente el Gobierno Nacional quién cortó con la política de promover ambientes libres de humo de tabaco, categoría que obtuvieran lugares públicos y empresas pampeanas, como el diario La Arena y otros que adhirieron a estas iniciativas saludables.

El proyecto aprobado es tan absurdo que entre las condiciones establece la existencia de trampas de sonido, lo cual garantiza que a los vecinos de los boliches no molestará la música, cuando los fumadores salgan al patio, pero no se tiene en cuenta lo nocivo de incentivar esta adicción.

Entre la amañada interpretación de la Constitución Nacional y los falaces argumentos se llega a justificar el proyecto aprobado por la Comisión asegurando que “las personas fumadoras salen de los lugares a las veredas públicas para poder fumar, alterando la seguridad de las mismas y molestando a los vecinos por ruidos molestos, ya que las puertas de los lugares no cuentan con trampa de sonido”. Tal vez la autora de la iniciativa no haya analizado que las restricciones y situaciones de incomodidad para fumadores que rigen actualmente son para que éstos cambien su condición y por lo tanto se prevengan enfermedades y muertes. Seguramente que el derecho a la vida es superior a la molestia de los ruidos que emanen de los boliches bailables.

Lo más probable es que este Proyecto se haya armado a la medida del pedido de algún empresario de la noche. Lo aconsejable sería que los ediles, además de responder a los intereses comerciales también lo hagan con los sanitarios.