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El Gobierno envió al Congreso una reforma laboral que flexibiliza contratos y despidos

El Gobierno nacional presentó este jueves en el Congreso su proyecto de Reforma Laboral, firmado por el presidente Javier Milei y con la intención de ser aprobado antes del 30 de diciembre, durante las sesiones extraordinarias. La iniciativa propone una reestructuración profunda del régimen laboral vigente, con cambios que abarcan sistemas de contratación, cálculo de indemnizaciones, jornada laboral, vacaciones y reclamos judiciales, entre otros aspectos.

Uno de los puntos centrales es la flexibilización de las condiciones de contratación y despido. El proyecto introduce un período de prueba de seis meses y crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), alimentado por un aporte del 3% del salario para cubrir indemnizaciones. A la vez, reduce el monto indemnizatorio al excluir items como aguinaldo, vacaciones y premios, permite que se paguen en cuotas y establece que la indemnización será la única reparación posible, bloqueando otros reclamos judiciales o extrajudiciales tras un despido sin causa. La única excepción serán los casos vinculados a delitos penales.

El texto también propone una baja en los aportes patronales al sistema de seguridad social, una medida que históricamente no generó empleo sin crecimiento económico previo. Además, elimina estatutos especiales —como los de periodistas, peluqueros y viajantes de comercio— y excluye a amplios sectores del nuevo régimen: empleados públicos, personal doméstico, trabajadores agrarios, trabajadores independientes y quienes prestan servicios para plataformas tecnológicas.

En materia de vacaciones, plantea un esquema más flexible que habilita al empleador a otorgarlas entre octubre y abril, con la posibilidad de pedir excepciones ante la Secretaría de Trabajo. Incluso se permite que los trabajadores solo tengan garantizado un período de descanso en verano cada tres años. También admite el fraccionamiento del período vacacional en tramos no menores a siete días.

En cuanto a la jornada laboral, la reforma habilita extenderla hasta 12 horas diarias con descansos mínimos y permite implementar bancos de horas, francos compensatorios y acuerdos de horas extras tanto de forma individual como con la representación sindical.

El proyecto introduce además un “salario dinámico”, permitiendo pagos por productividad y reintroduciendo formas de pago en especie, como alimentos o vivienda, que podrían reemplazar parte del salario en dinero. También habilita el pago en moneda extranjera.

Otro punto sensible es la limitación al derecho de huelga: amplía el listado de actividades consideradas esenciales, restringe protestas y asambleas, y prevé sanciones severas ante bloqueos o tomas en lugares de trabajo.

Si la reforma avanza, significará un cambio estructural en la Ley de Contrato de Trabajo de 1976 y en el marco de derechos laborales vigente, afectando tanto a las relaciones laborales individuales como al rol de los sindicatos y a la capacidad de reclamo de los trabajadores.