En casa de (Dios) Herrero, cuchillo de palo (o de agua)(Parte III)

Por estos días dos pérdidas de agua potable se lucen en el barrio Malvinas Argentinas. Una en la esquina de Oses y Dorrego, la otra está apenas a 100 metros, en la intersección de Dorrego con Callaqueo.
El dato sobresaliente es que el secretario de Obras Públicas del municipio santarroseño, Pablo de Dios Herrero, vive justo en el medio de esas dos esquinas y, por ende, de las dos pérdidas.
Algo hay que reconocerle al funcionario del intendente Leandro Altolaguirre: no hace valer el privilegio de ser la máxima autoridad de quién dependen los arreglos de semejante derroche de agua, y espera los tiempos que espera cualquiera de los vecinos para la reparación, o sea indefinidamente.
No es la primera vez que se producen roturas y derroche de miles de litro de agua potable en las adyacencias del domicilio del funcionario. En una hasta llegaron a amenazarle con un escrache en su casa, y tal vez por eso se arregló en un tiempo menor al “normal”.