Altolaguirre suelta los perros y niega disculpas a los veteranos de Malvinas

Las prioridades de la gestión y de los funcionarios del intendente Leandro Altolaguirre son por demás claras. Pasado el mediodía de hoy, el jefe comunal decidió hacer oídos sordos a los veteranos de Malvinas, que exigían una disculpa por el desubicado discurso de su secretario de Cultura, Gabriel Gregoire, durante el acto conmemorativo del 2 de Abril pasado. También pasado el mediodía de este lunes decidió soltar los perros callejeros que había recogido el domingo, por la realización del Maratón A Pampa Traviesa.
Todavía resuenan los abucheos y algunos insultos que recibió Gregoire, cuando habló en nombre del intendente, aprovechando la tribuna conmemorativa de la fecha cara a los sentimientos argentinos, para hacer un discurso de tinte electoral. Los principales ofendidos fueron los veteranos excombatientes y sus familiares, pero la primera avalancha con pedidos de renuncia surgió del propio entorno del intendente.
Con extrema sensatez, desde el Centro de Veteranos de Guerra le dijeron a Altolaguirre que no le pedían la renuncia de Gregoire, que les alcanzaba con una disculpa pública. Como una muestra más de soberbia, ni Altolaguirre, ni ninguno de sus funcionarios, esbozaron disculpa alguna.
A los perros
Dejando una precedente que si no fuera trágico podría ser humorístico, la siesta del lunes encontró al municipio enviando un comunicado de prensa informando que habían soltado los perros callejeros que había retirado, para brindar un marco de seguridad a los corredores de A Pampa Traviesa.
La bizarra situación termina mostrando la incapacidad de la gestión de Altolaguirre para solucionar un tema como el de los perros vagabundos, que ante las críticas de los protectores de animales resolvió lanzarlos nuevamente a la calle, y que acá no haya pasado nada.

Sin embargo, la forma en que se manejó la comuna está reñida con lo indicado por la Ordenanza vigente, desde hace más de diez años, que prohíbe dejar animales en la vía pública.
Por su hubiera desconfiados, la comunicación oficial iba acompañada de sendas fotografías de la suelta de perros en la Plaza San Martín, frente a la UNLPam.