Alcohol en la laguna: el Náutico pedirá habilitación para su confitería

El Club Náutico de Santa Rosa estaría por solicitar habilitación para su confitería, ante la novedad de que Leandro Altolaguirre permite la venta de alcohol en la laguna. La institución no conseguía la habilitación del salón, para fiestas o confitería, debido a la prohibición que regía para el expendio de bebidas con contenido etílico.
El presidente del Club, Alejandro Calderón, anunció que “ahora tendremos que gestionar, en base a que el municipio permite ahora la venta de bebidas alcohólicas, la habilitación para nuestro salón, no solo para socios, sino también para el público en general”.
El reconocido profesional manifestó que se podría “volver a pensar en poner una confitería, como hubo hace muchos años. Nosotros, durante el gobierno de Francisco Torroba, logramos una excepción para poder hacer una fiesta con expendio de alcohol. Salió todo bien, todos muy organizado, pero no pudimos repetir la experiencia. Desde hace un tiempo que esperamos que el actual gobierno municipal no responda una solicitud que hicimos. Calculamos que ahora podremos hacerlo”.
“Todos los clubes necesitamos algo más que la cuota de los socios para subsistir, acá todos es autogestión. Para abrir la confitería tenemos todo listo: los planos aprobados, la documentación de la cesión del uso del lugar y los seguros necesarios. Solamente faltaría la habilitación municipal”, agregó Calderón.
Según explicaron, el club funciona en terrenos municipales, que su momento fueron cedidos por 30 años a la institución y luego en la gestión de Francisco Torroba le otrogaron diez años más.

Amañada interpretación

Colmo se recordará, la gestión de Leandro Altolaguirre realizó una amañada e interesada lectura de una Resolución del año 1997 que prohibía la venta y consumo de alcohol en todo el predio de la Laguna Don Tomás, llevando adelante una licitación para ceder la explotación de la confitería del espejo de agua a un precio irrisorio, y con permiso para el expendio de bebidas etílicas.
Según la interpretación de los funcionarios del ex ambientalista, la prohibición de venta de alcohol regía solo para los puestos móviles y carritos, no así para la confitería, a pesar de que el texto de la normativa dice “en todo el predio”.