Solidaridad virtual

La comunicación virtual parece ser un sino de estos tiempos para algunos funcionarios que deciden no dar la cara y encuentran en las redes sociales una alternativa para dar a conocer sus posturas frente a determinados tema.

El paradojal Luis Bertone, empresario local puesto por el macrismo para “cuidar” los derechos de los trabajadores patagónicos, eligió su cuenta de Facebook para solidarizarse con los trabajadores echado de Calzar, fábrica que cerró definitivamente sus puertas en el parque industrial de Santa Rosa.

Siguiendo las instrucciones del manual del funcionario de Cambiemos, atribuyó el cierre de la planta herencias recibidas y no a las políticas económicas actuales. “Viene de una tendencia de larga data en todo el sector textil de la Argentina, que desde la década de los 90 viene en una franca reducción productiva”, intentó justificar la situación. Obvio que no menciona que la gran diferencia es que en los 90 la fábrica estaba abierta, y sus obreros trabajando.

Como un dechado de gestión, el empresario-funcionario informó que “me puse en contacto con las autoridades centrales de la Secretaría en Buenos Aires para gestionar el Seguro de Desempleo Plus para todos estos trabajadores despedidos”, como única salida para estos trabajadores ahora desempleados. Vale la pena resaltar que el inicio del trámite para cobrar el subsidio de desempleo lo puede iniciar cualquier trabajador, no así el hacer gestiones para que las fábricas no cierren. Para esto último se supone que hay funcionarios, como Bertone, que cobran importantes sumas para ello.

Finalmente manifiesta que “la Secretaría de Trabajo en la delegación Santa Rosa, y la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Santa Rosa estan abiertas a todos los despedidos que deseen acudir para plantear su situación. Siempre tratamos de ayudar y lo seguiremos haciendo”. Cabe recordar que la “ayuda” que recibieron los cerca de ochentas trabajadores despedidos en la primera tanda se limitó a explicarles cómo redactar un currículum, un subsidio por seis equivalente a la mitad de lo cobraban y un curso para repositor de La Anónima.