La gente es mala y comenta…

Cuentan que el conductor del automóvil abrió los ojos, incrédulo, cuando varios hombres uniformados y de civil le pidieron los papeles del vehículo, carnet de conductor y…habilitación para el traslado del pasajero que transportaba.

También cuentan –de hecho Diario La Campana ya lo había publicado a fines de mayo- que es habitual verlo estacionado, o llevando y trayendo gente, en el Hospital Lucio Molas. El detalle es que lo hacía, hasta el miércoles que le fajaron y secuestraron el automóvil, bajo la modalidad denominada “taxi-trucho”, de importante raigambre en Santa Rosa.

Dicen los circunstanciales testigos que el hombre primero quiso convencer a los funcionarios municipales y policiales de que solamente estaba trasladando a una persona amiga, aunque ésta iba en el asiento trasero y admitió que lo había contratado y pactado un monto de dinero para que la trasladara.

Luego, ante la evidencia incontrastable, habría recurrido a un bolsillo interno de su indumentaria, de donde habría extraído una credencial que lo acreditaba como dirigente de una  central obrera. Como tampoco funcionó “chapear”, habría recurrido al argumento de que ese auto era un “instrumento de trabajo”, pero tampoco fue oido.

Los argumentos  presentados no lograron conmover a las autoridades. El automóvil terminó lleno de fajas y secuestrado. El hombre debió volver a su casa caminando. Seguramente pensando cómo pudo errar la nota en este asunto y la forma que debería encontrar para pagar los alrededor de 36.000 pesos de multa, que dicen deben pagar los que son sorprendidos en este tipo de actividad irregular.

Es más, si el conductor -ahora peatón- hubiera leído “La Gente es Mala y Comenta…” del día 29 de mayo pasado, se hubiera enterado de que el intendente Leandro Altolaguirre ya hablaba de algún gremialista con taxi-trucho que habían detectado desde el municipio.