Guay-Fay (visto y oído en las redes)

Hay que reconocerle al concejal radical Marcos Cuelle la voluntad de realizar tareas comunitarias, junto a colaboradores y militantes. En su página de la red social Facebook acostumbra a subir fotografías de los trabajos que hace.

A veces suele enojarse por la falta de reconocimiento de algunos vecinos para la tarea que realiza y manda a todos a educar a sus hijos para que no rompan los juegos que arreglan.

El pasado fin de semana estuvo, junto a su equipo,  nuevamente en el barrio Obreros de la Construcción. Allí colocaron mallas en el Salón de Usos Múltiples, para evitar la rotura de los vidrios del lugar.

La iniciativa es plausible, pero si no lo acompañan desde el municipio será muy difícil que el trabajo tenga su correlato.

Ese SUM, como todos los salones barriales, pertenece a la comuna. El municipio cede para la realización de distintas actividades esos lugares a las comisiones vecinales.

En el caso del Obreros de la Construcción, la CV se encuentra acéfala y los vecinos vienen pidiendo a los funcionarios del intendente Leandro Altolaguirre la colocación de los vidrios, sin resultado alguno. Algunos memoriosos recuerdan que un cercano colaborador del intendente llegó a proponerle a los vecinos que compartieran el gasto para proveer de vidrios al salón.

Una verdadera y peligrosa trampa representan los vidrios rotos, nunca reparados, para los cientos de niños que participan en ese SUM en distintas actividades.

¿Será por eso que Cuelle posteó en su Face que “El próximo paso por parte de las autoridades municipales es la colocación de los vidrios”?.