Altolaguirre y Larrañaga, según Clarín

El incidente que provocara esta mañana el intendente Leandro Altolaguirre tomó vuelo nacional. El diario Clarín le dio una particular y amañada lectura al suceso.

“Un intendente quiso frenar una protestas y casi le pegan”, tituló el diario de Héctor Magnetto y Ernestina Herrera de Noble, dándole además el giro necesario para llegar al punto de asegurar que “Las nuevas autoridades denuncian que heredaron de la gestión anterior (a manos del kirchnerista Luis Larrañaga) una deuda de 180 millones de pesos y una comuna destrozada, sin capacidad de cobro y con graves problemas estructurales como la red cloacal y de distribución de agua potable”.

El mote de “kirchnerista” que le otorgan a Larrañaga fue cuestionado, tanto en sorna como con enojo, por los militantes k vernáculos, en las redes sociales.

Según Clarín, Altolaguirre fue a tratar de apaciguar a los manifestantes, en vez de intentar pasar por el medio de ellos para ir al edificio de la UNLPam, y ser interpelado por los trabajadores –como en realidad ocurrió- y ante la insistencia del intendente en que levantaran el paro sino no cobrarían sus salarios, fue que la temperatura se fue elevando, no faltó quién le ofreciera agredirlo y tuvo que ser rescatado por la policía y algunos de sus colaboradores, para parapetarse en su despacho.

La nota clarinesca insiste en liberar al intendente de Cambiemos-Frepam de su responsabilidad en el conflicto agregando que “Históricamente, las sumas fijas se financiaron con aportes provinciales. Pero el gobierno provincial del peronista Carlos Verna le cortó la asistencia a la capital provincial, y se disparó el conflicto”.

Obviamente también deciden ignorar el dato brindado por el gobierno provincial, sobre los millonarios aportes realizados en lo que va del año a las arcas comunales.

Néstor Kirchner le preguntaría a Clarín si está nervioso. Guiullermo Moreno imprimió las medias que decían que ese medio miente. Esta vez -cuando menos- parece tener una visión muy parcial y capciosa de la situación.

 

Nota completa de Clarín:

 

Un intendente quiso frenar una protesta y casi le pegan

Escándalo en La Pampa

Fue el jefe comunal de Santa Rosa. El gremio que reclamaba denunció que hubo un infiltrado.

El intendente de Santa Rosa (de frente, con camisa a cuadros), mientras discute con gremialistas.

El intendente de Santa Rosa (de frente, con camisa a cuadros), mientras discute con gremialistas.

En el cuarto día de paro de lo trabajadores municipales en reclamo del pago de una suma fija, una discusión entre el intendente de Santa Rosa Leandro Altolaguirre y dirigentes sindicales terminó en un intento de agresión al funcionario.

El incidente se inició en horas de la mañana frente a la Municipalidad santarroseña y culminó en el interior del edificio municipal.

Los municipales realizaban una manifestación en la calle y el intendente Altolaguirre salió a la vereda del edificio municipal donde iba a dialogar con la prensa. Pero se acercaron los dirigentes sindicales, encabezados por el secretario general del SOEM (Sindicato de Obreros y Empleados Municipales), Gustavo Montiel, con quienes comenzó una discusión. “Levanten el paro y podemos dialogar. Si no levantan el paro, no podemos cobrar y no vamos a poder pagar los salarios. Queremos pagar, pero no tenemos la plata”, les dijo Altolaguirre.

“Si hay voluntad de pago, sentémonos a hablar”, dijo Montiel. Pero allí comenzaron los gritos y los empujones. El personal policial tuvo que rodear al intendente Altolaguirre y llevarlo a su despacho.

El mismo SOEM dijo que hubo un “infiltrado” Los trabajadores municipales de la capital pampeana llevan adelante el cuarto día de paro, por la falta de pago de un suma fija. La actual gestión, a cargo del radical Leandro Altolaguirre (44), asegura que no tiene fondos.

Las nuevas autoridades denuncian que heredaron de la gestión anterior (a manos del kirchnerista Luis Larrañaga) una deuda de 180 millones de pesos y una comuna destrozada, sin capacidad de cobro y con graves problemas estructurales como la red cloacal y de distribución de agua potable.

El Gobierno provincial firmó con los estatales y con el gremio municipal, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM), un acuerdo por el segundo semestre. Para agosto estableció una suma fija de 2.000 pesos. La capital pampeana, con casi 2.000 trabajadores municipales,lleva la carga salarial más importante entre las localidades. Históricamente, las sumas fijas se financiaron con aportes provinciales. Pero el gobierno provincial del peronista Carlos Verna le cortó la asistencia a la capital provincial, y se disparó el conflicto.