¿Y si cambiamos?

Por José Pérez (Agrup. 17 de Noviembre).

Poco está quedando por estos días de la colorida revolución de la alegría con tanto globo y cotillón.

Es que al abatimiento y descreimiento de muchísimos argentinos que se permitieron tener un dejo de esperanza para este famoso segundo semestre, ya se niegan, y con razón, a tener fe en lo que pueda venir el año próximo.

Se han conocido, esta semana, estadísticas que muestran   que han descendido por octavo mes consecutivo las ventas minoristas, el precio de la canasta básica alimentos ha crecido ostensiblemente, se siguen sumando despidos, y se están consumando, por estos días, aumentos de tarifas; sobre todo de gas y de electricidad, que resultan a todas luces desproporcionados en relación con los ingresos de los trabajadores.

Como si todo esto no bastara para los sectores más vulnerables de la sociedad, en el PAMI hubo una fuerte disminución de prestaciones y de coberturas.

El gobierno de Mauricio Macri deberá empezar de inmediato a implementar políticas para todo el territorio y estará obligado a dejar de lado su concepción centralista de pensar que el interior poco importa.

Ya llegó la hora de que el Gobierno que asumió portando el nombra “Cambiemos” empiece por casa y cambie su mirada para incluirnos a todos.